"Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz a mi camino." (Salmo 119:105)
En medio de los preparativos para el nuevo año escolar y al inicio de un nuevo año académico, ya sea en escuelas o universidades, nos encontramos, como padres, estudiantes y personal docente, enfrentando numerosas presiones y desafíos espirituales, económicos, sociales y generales. Todo esto nos hace sentir como si camináramos en lo desconocido, preguntándonos qué nos depararán los próximos días tras estos escritorios.
El tumulto de los acontecimientos puede abrumarnos y nublar nuestro camino como una tormenta que azota a los barcos con sus violentas olas, o como vientos que persiguen a los árboles con su fuerza. Nosotros, los humanos, creados a imagen de Dios, no tenemos esperanza excepto en Él y en Él. Dios mismo ilumina nuestras vidas con su maravillosa luz, disipando la oscuridad y allanando las montañas a lo largo de nuestro camino y el de quienes nos preceden. Hermanos y hermanas, al comenzar el nuevo año escolar, reflexionemos sobre este pasaje de la Biblia:"Tu palabra es lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino"(Salmo 119:105).
Vemos que la revelación divina nos confirma muchas cosas. Primero, necesitamos avanzar y recorrer el camino. En segundo lugar, para evitar que nuestros pasos flaqueen, necesitamos una lámpara que ilumine nuestro camino.
¿Es posible conducir sin luces, por una carretera nocturna, desconocida y poco clara, sin farolas? Creo que la mayoría preferiría buscar una manera de iluminar la calle. Así es en nuestras vidas. Es imposible superar el peligro y lograr el éxito en alcanzar nuestra meta sin una verdadera lámpara de luz, porque la oscuridad será la dueña de la situación.
El mundo puede engañarnos con su luz ilusoria y fugaz, pero lo que distingue a la Palabra de Dios es que es una lámpara para nuestro camino (la Santa Biblia). "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos. Y discierne de los pensamientos y las intenciones del corazón." (Hebreos 4:12)
Al comenzar este año, te invocamos a que pongas la luz de la Biblia al frente de la educación, la enseñanza y la edificación de nuestros hijos para que sean una generación bendecida y una buena levadura.
Como padres, dediquemos primero tiempo al estudio de la Biblia como alimento fundamental para inculcar los valores que siempre hemos soñado ver en nuestros hijos. Como padres, educadores y estudiantes maduros y creyentes, este es nuestro papel hoy. Sobre todo, encendamos la verdadera lámpara en nuestro camino para que podamos vivir, movernos y existir en una luz que nunca se apaga ni se ve eclipsada por la oscuridad: la Palabra de Dios, la Biblia.
Oración
Señor, te doy gracias porque eres la luz del mundo, y quienes te siguen nunca caminan en tinieblas. Te doy gracias porque tu palabra está disponible para nosotros, y tu luz es eterna e inmutable. Ayúdame, Señor, a vivir conforme a tu voluntad y en tu luz viva. Que tu palabra sea lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino, y tú seas mi primer y último refugio. Ruego que este sea un año escolar exitoso, bendecido y fructífero para todos.
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